Periodismo Económico UAM
viernes, 1 de mayo de 2020
jueves, 2 de abril de 2020
Indicadores económicos apuntan caída del PIB en 2020
GOBIERNO
DE VENEZUELA Y LA VERDADERA GUERRA ECONÓMICA
La relación de Venezuela con
el Fondo Monetario Internacional (FMI), ha estado marcada por un gran
distanciamiento, propiciado desde la llegada al poder del fallecido ex
presidente Hugo Chávez, quien fue un enérgico crítico a las políticas del
organismo, porque según a su parecer “sirven a los intereses del Norte”,
anunció así la salida del país como Estado Miembro, en mayo de 2007, la cual a
la fecha no se materializó.
Venezuela, miembro del FMI
desde 1946, no recibe desde 2004 visitas técnicas para la revisión de sus
cuentas, como prevén los estatutos, que establecen en la Sección 5 del Artículo
VIII Convenio Constitutivo del FMI, los estados miembros deben proporcionar
información constantemente sobre sus indicadores económicos. Sin tomar en
consideración las obligaciones que como Estado miembro, le corresponden de
suministrar las informaciones relativas a los indicadores económicos, tales
como el producto interno bruto y balanza de pagos, que desde el año 2016, el
Banco Central de Venezuela, dejó de publicar sus datos, sin justificación
alguna.
Como consecuencia de ello,
tanto en lo interno y sobre todo en lo externo, se dejó de tener conocimiento
sobre la economía venezolana, la cual pasó a su época más oscura, donde solo
había una suerte de proyecciones de organizaciones nacionales y extranjeras,
que trataban de dar un acercamiento a los valores económicos del país, pero que
no permitía saber a ciencia cierta la verdadera realidad.
Para lograr que Venezuela
aportara los datos macroeconómicos, el FMI, emitió una declaración de censura
en mayo de 2018, por no suministrar datos económicos esenciales de forma
adecuada. Con esta medida, quedó impedida para acceder a recursos
financieros y en caso de continuar
injustificadamente, sin entregar los datos requeridos podría perder su derecho
de voto en el seno del organismo y una eventual salida del mismo.
En mayo de 2019, por primera
vez en más de tres años, el Banco Central de Venezuela reveló información sobre el Producto Interno Bruto y
el Índice de Precios al Consumidor, que muestran una contracción de la economía
de 47,6% desde 2013, y una inflación del 130.060% al cierre de 2018.
Ahora bien, según un
artículo publicado en Proyecto Migración Venezuela, un vocero del FMI informó
que "La publicación de los datos del PIB y el IPC por parte del Banco
Central de Venezuela fue realizada por las autoridades por iniciativa
propia", además hizo énfasis en que el organismo tiene la incapacidad de
realizar una evaluación completa de las cifras publicadas por el BCV, debido a
la ausencia de contacto con la autoridades competentes.
Asimismo, Las cifras
publicadas por Caracas difieren de las estimaciones del FMI en su último
reporte sobre las perspectivas de la economía mundial, que señalan una
contracción del PIB de 61% desde 2013 y una inflación de 1.370.000% para 2018.
Llegó enero de 2020 y en las
previsiones actualizadas para Latinoamérica, el FMI destacó como un caso aparte
la de Venezuela, donde el Producto Interno Bruto (PIB) real se ha contraído un
65% y prevé una caída del 10% en el año 2020.
Según el Diario Tal Cual, Alejandro
Werner, Director del Hemisferio Occidental del FMI, explicó que las cifras del
PIB en Venezuela se deben al descenso de la producción de petróleo, la
hiperinflación, el colapso de los servicios públicos, desplome del poder
adquisitivo -aseguró- Es muy difícil pensar que un país pueda seguir cayendo a
tasas anuales del 35%. Los modelos tienden a apuntar hacia la estabilización,
pero no a la recuperación. Lo que deja un mal panorama para la economía futura
venezolana, en manos de una mala administración que busca el declive para una
población que día a día aclama por una pronta solución a la situación que en
los últimos años se ha convertido en una pesadilla para el país.
Por otra parte, en la ya maltrecha
economía venezolana, aparte de todos los indicadores económicos que han sufrido
la debacle continuada, se suma la crisis humanitaria que vive el país, que ha
traído como resultado una de las mayores migraciones a nivel mundial,
situándose en aproximadamente 6 millones de personas desplazadas fuera de
Venezuela, lo cual repercute directamente en la economía, toda vez que, la
mayoría de los desplazados, son profesionales, técnicos y especialistas en sus
oficios, mayormente mujeres y hombres jóvenes,
lo cual redunda en el detrimento el aparato productivo nacional.
Desde
que Nicolás Maduro está en el poder, ha seguido las mismas medidas y discurso
de su antecesor, Hugo Chávez, en lo concerniente a su posición crítica frente
al FMI y hasta fecha reciente, éste no había cambiado su actitud beligerante
frente al organismo; conducta que como resultado de la arribo de la pandemia
del Coronavirus, ha tratado de corregir, a fin de lograr suavizar y limar las asperezas, con el objetivo de
obtener la ayuda para la "emergencia de salud pública de importancia
internacional que requiere la unión de todos los países".
Sin
embargo, la solicitud fue denegada, entre otras cosas, porque aún no se ha
resuelto quién representa al gobierno de Venezuela. Para el economista Omar Zambrano, "el
problema de fondo es que Venezuela no posee las condiciones técnicas, ni
políticas, ni la disposición real para una re-aproximación efectiva a los organismos
de crédito multilateral", el país no tiene capacidad productiva y mucho
menos capacidad para honrar sus obligaciones con dichos organismos, para
recuperar la economía en un contexto como el actual.
La
crisis económica mundial en medio de la pandemia del coronavirus ya ha castigado
al país al hacer caer los precios internacionales del petróleo por debajo de lo
que le cuesta producirlo, como admitió Maduro en una reciente alocución. A la
espera de conocer el alcance del impacto que la pandemia tendrá sobre la
economía global, Asdrúbal Oliveros, de la consultora Ecoanalítica, asegura que
"esta crisis toma a Venezuela en su peor momento histórico". Demostrando que la guerra económica solo
existe en el discurso presidencial, para disfrazar la paupérrima política
económica aplicada por este en el país.
martes, 31 de marzo de 2020
¿El coronavirus afectará a la economía y los mercados de América Latina?
El coronavirus ya ha provocado la muerte de más de 37.000
personas en todo el mundo. El virus se ha propagado por 194 países, incluido Venezuela
en el cual la suma de los contagiados supera las 130 personas.
Pero ¿Cómo esto afecta a la economía y los mercados de América
Latina?
El Covid-19 ha provocado una paralización de la actividad
económica en China, ya que el Gobierno ha limitado la movilidad dentro y fuera
del país.
América Latina y el Caribe están enlazadas a China por sus relaciones
económicas, particularmente a través del comercio, la inversión extranjera y los
préstamos.
El comercio entre China y América Latina aumentó de 12.000
millones de dólares en el año 2000 a 306.000 millones en 2018, y esto la
convierte como el segundo socio comercial. Hace tres años, ya representaba 9%
de las exportaciones totales de Latinoamérica y 18,4% de las importaciones
totales.
Sus seis principales socios comerciales en la región son
Brasil, Argentina, Chile, Perú, Colombia y Venezuela, cuyas exportaciones se
concentran en cuatro productos, que representan 75% de las exportaciones
latinoamericanas a China: cobre, soya, petróleo crudo y mineral de hierro.
Venezuela es el mayor país que hace tratos con china debido a
los préstamos, con un monto de 67.2000 millones de dólares desde 2005.
Si bien el alcance total del impacto del coronavirus
dependerá en última instancia de qué tan bien se contenga el brote, se espera
que el crecimiento de China en el primer trimestre del año caiga bruscamente y
se recupere más adelante en el año.
Si bien China ha estimado su crecimiento
para 2020 en 6%, varios analistas han revisado sus proyecciones a entre 5 e
incluso 4,5%.
miércoles, 25 de marzo de 2020
IATA prevé gran impacto económico en aerolíneas
Compañías aéreas en crisis por Covid-19
“Los pronósticos para el sector aéreo internacional no son los mejores tras suspensiones de vuelos para evitar el virus de Wuhan” así re refirió Juniac sobre el escenario actual que viven la aerolíneas
En una reunión
realizada en Singapur el pasado cinco de Marzo, el director de la Asociación
Internacional del Transporte Aéreo (IATA), Alexandre de Juniac, anunció que
para el 2020 las pérdidas que sufrirían las aerolíneas serían multimillonarias.
Según
el portal web de noticias France 24, “la IATA estima que la perdidas de los
ingresos de las compañías aéreas de transporte de pasajeros alcanzarían los
63.000 millones de dólares si la expansión del coronavirus logra contraerse, y
hasta 113.000 millones de dólares en el caso contrario”. Cabe destacar que en
las estimaciones realizadas no incluyen el impacto de la pandemia a las
aerolíneas de flete.
Por
otra parte, la Asociación expresó que el peor escenario que puede vivir, es la
reducción de hasta un 19% de los ingresos de las compañías aéreas para el año
en curso. Desde el punto de vista financiero, las consecuencias serían
equivalentes a la crisis económica mundial del año 2003 por la epidemia SARS.
Se
conoció que los últimos días varios países han tomado medidas preventivas, al
cerrar el tráfico aéreo hacia naciones que se encuentran en una situación de
alarma, como España, Italia, Alemania, Israel, China, Francia, entre otros.
Las consecuencias económicas del COVID 19 en Latinoamérica. Y el caribe
Según Alicia Bárcena, la crisis del COVID-19 pasará a la historia como una de las peores que el mundo ha vivido. Explicó que la enfermedad pone en riesgo un bien público global esencial, la salud humana, e impactará a una ya debilitada economía mundial y la afectará tanto por el lado de la oferta como de la demanda, ya sea a través de la interrupción de las cadenas de producción -que golpeará severamente al comercio mundial- como a través de la pérdida de ingresos y de ganancias debido a un alza del desempleo y mayores dificultades para cumplir con las obligaciones de deuda.
“América Latina y el Caribe, así como otras regiones emergentes, se verá afectada negativamente”, declaró la máxima autoridad de la CEPAL. Recordó que la región creció a una tasa estimada de apenas 0,1% en 2019, y que los últimos pronósticos de la Comisión realizados en diciembre pasado preveían un crecimiento de 1,3% para 2020. Sin embargo, “las proyecciones han sido revisadas a la baja significativamente en el actual escenario”, señaló.
Explicó que en estos momentos CEPAL estima una contracción de -1,8% del producto interno bruto regional, lo que podría llevar a que el desempleo en la región suba en diez puntos porcentuales. Esto llevaría a que, de un total de 620 millones de habitantes, el número de pobres en la región suba de 185 a 220 millones de personas; en tanto que las personas en pobreza extrema podrían aumentar de 67,4 a 90 millones.
Bárcena precisó que el Coronavirus afectará a la región a través de cinco canales. Un primer canal de transmisión de esta crisis es el efecto de la disminución de la actividad económica de varios de los principales socios comerciales en las exportaciones de bienes de los países de la región. China, por ejemplo, es un destino importante para las exportaciones de varias economías latinoamericanas, siendo el principal socio comercial en los casos de Chile, Perú y Brasil. CEPAL estima que las exportaciones de la región a ese destino podrían caer hasta 10,7% en valor.
Un segundo canal proviene de la caída en la demanda de servicios de turismo, que impactaría más severamente a los países del Caribe. Se calcula que si la prohibición de viajes a causa del virus se prolonga por uno, dos, o tres meses, la actividad turística en el Caribe, por ejemplo, en 2020 se contraería en 8%, 17% y 25%, respectivamente.
Bárcena agregó que un tercer canal de transmisión se daría a través de la interrupción de las cadenas globales de valor. Esto afectaría principalmente a México y Brasil, países que importan partes y bienes intermedios desde China para sus sectores manufactureros (en especial en los casos de repuestos para automóviles, electrodomésticos, productos electrónicos y farmacéuticos).
Un cuarto canal que afectaría a la región de América Latina y el Caribe está en la caída de los precios de los productos básicos (commodities), sobre todo para los países exportadores de materias primas en América del Sur. En tanto, un quinto canal de transmisión se deriva de la mayor aversión al riesgo de los inversionistas y el empeoramiento de las condiciones financieras globales, explicó. “Parte de estos efectos ya se aprecia en la fuerte disminución de los índices bursátiles en la región”, indicó Bárcena.
COVID-19: Una amenaza para la economía mundial
Paralización de la actividad petrolera, caída en la bolsa
de valores y productividad en picada…sin duda el coronavirus ha dado un duro
golpe a la sociedad en todos sus ámbitos, empezando por una cifra imparable de
contagios y muertes a lo largo y ancho del globo. Pero además de la crisis de
salud pública que ha desatado, también ha puesto en jaque la economía mundial
desde sus primeros vestigios, y no parece que el panorama vaya a mejorar
pronto.
Tras ser catalogada pandemia
global por parte de la Organización Mundial de la Salud, cada vez son más
las naciones que decretan estado de emergencia y cuarentena obligatoria para
contrarrestar la propagación del virus, el cual ya ha demostrado ser altamente
contagioso. Este aislamiento se traduce en pausar temporalmente la actividad
industrial, pequeñas y medianas empresas, e incluso los negocios informales,
exceptuando únicamente aquellos rubros dedicados a la alimentación y la
medicina.
Entonces, como es de esperarse, un declive financiero
está tocando la puerta de los países menos favorecidos. Es bien sabido que
Latinoamérica alberga algunas de las economías más débiles a escala mundial,
siendo Venezuela el caso más preocupante al arrastrar consigo una crisis humanitaria
de hace varios años. En este sentido, si controlar el brote ya es un desafío
para los gobiernos del primer mundo, el resto de países está frente a una tarea
titánica desde varias ópticas.
Europa es el ejemplo perfecto para sintetizar esta premisa.
España e Italia son los países europeos más afectados por la pandemia, con
números alarmantes de fallecidos en tiempo récord y miles de nuevos casos
diariamente. Su sistema de salud ya ha colapsado debido a la cantidad de
diagnósticos por atender las 24 horas, lo cual representa de por sí un enorme
riesgo para su estabilidad económica. A esto hay que sumarle la cuarentena.
China también tuvo que enfrentar esta recesión en primera
plana al ser la nación en la que se originó el COVID19. Sin embargo, su impacto
se ha reducido aceleradamente los últimos días a consecuencia de sus agresivas políticas
de control, las cuales están siendo replicadas por otros países.
El cierre de tiendas, fábricas y centros educativos fue
una de las medidas que mejor neutralizó los efectos de contagio del
coronavirus, aunque esto significara un declive para el desarrollo financiero.
Aun así, el gigante asiático se muestra optimista con expertos que aseguran la
recuperación total en cuestión de meses, tal como lo señala Liang Huang,
economista jefe de la Corporación de Capital Internacional de China: “si la
situación continúa sin complicaciones, China es capaz de conseguir un
crecimiento anual del PIB del 6%", declara a Global Times.
Una vez reseñado todo lo anterior, es menester acudir a
las estadísticas para comprender a fondo las consecuencias de un virus de esta
magnitud. Kristalina Gerogieva, directora gerente del Fondo Monetario
internacional, advirtió a mediados de febrero que el crecimiento de la economía
mundial, estimado en un 3,3% para este año, podría reflejarse entre un 0,1% y
0,2% a causa del coronavirus.
Considerando dicha proyección, el empresario James
Donald, responsable de mercados emergentes de Lazard AM, asegura que el sector
más vulnerable en estos momentos es el petrolero, que pese al aumento de la
producción, existe una presión respecto al precio, la renta variable y las
estimaciones de crecimiento mundial.
Por otro lado, hay que mencionar la caída en la bolsa de
valores, la cual experimentó un desplome de más del 20% en las últimas semanas
producto de la pandemia que continúa extendiéndose por los Estados Unidos. El
presidente Donald Trump mencionó que “Es una situación muy difícil” la que
enfrenta Wall Street, haciendo referencia a la paralización de una economía que
“estaba en su mejor nivel” para combatir el virus.
Si bien las grandes potencias luchan contra el mismo
enemigo invisible que los países pequeños, es innegable que estos últimos no
poseen suficientes armas para hacerle frente. Como se ha mencionado
previamente, Venezuela atraviesa un escenario poco esperanzador ante la
creciente ola de infectados en el país. En plena cuarentena, muchas naciones
han tenido que asumir el pago de salarios para los trabajadores, afectando
directamente a su producto interno bruto. Esto es más grave en el país
latinoamericano, considerando que el sueldo mínimo no cubre en su totalidad las
necesidades del venezolano.
Aunque el gobierno plantea aplicar esta medida a través del
sistema Patria, no es ninguna garantía cuando no todos están adscritos al
carnet de la patria, e incluso otros reciben pago en divisas como alternativa a
la devaluación monetaria que se viene agravando desde mucho antes de cualquier
epidemia.
Con esto sólo queda preguntarse qué estrategias implementarán
las naciones del mundo para salvaguardar su economía de esta grave enfermedad; los
países más preparados ya cuentan con escudos de protección lo suficientemente
fuertes. Una vez superada la crisis, quizá lo único que quede sea reparar el
daño y encaminarse a la reconstrucción. Pero ¿Cuál será el camino a seguir para
los países poco dotados para tal amenaza? Sólo el tiempo lo dirá.
PIB venezolano se contraerá -20% por el coronavirus, según Bank Of America
La pandemia podría agravar aún más la
crisis económica en el país
Bank
Of America (BofA) asegura que el Producto Interno Bruto de Venezuela sufrirá
una contracción del -20% debido al coronavirus, la más baja en Latinoamérica
según un comunicado emitido recientemente.
La pandemia podría agravar aún más la
crisis económica en el país
La pandemia podría agravar aún más la crisis económica en el país
La
entidad bancaria afirma que el impacto de la pandemia global supone
consecuencias “enormes” para los mercados emergentes, en especial para los
países exportadores de petróleo. Además prevé una recesión global y “una gran contracción en el crecimiento de
Estados Unidos” de hasta un 10% para el segundo trimestre de 2020, lo que a su
vez desfavorece el desarrollo económico de sus vecinos.
La
actividad petrolera representa la mayor fuente de ingresos en el país, sector
que se ha visto más vulnerable los últimos años. Los precios del crudo han
experimentado un grave declive tras el brote de coronavirus en los países
miembros de la OPEP, lo cual también deja al gobierno venezolano con fondos
insuficientes para importar combustible.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)